¿Cultura Económica, Capital Humano y Pedagogía?
Autora: Dra. C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
olgarosace@ispejv.rimed.cu
Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”.
Cuba.
Resulta de interés reflexionar en algunos aspectos relacionados con la Pedagogía cubana que si bien han sido trabajados por algunos autores, hoy constituyen un reto para todas las Ciencias Sociales y en especial para la Pedagogía, ellos son: la profundización en los aspectos teóricos de la Educación Económica, la Formación de Valores Morales relacionados con la Cultura Económica, la Dimensión Pedagógica del concepto Capital Humano, y la relación Cultura Económica y Calidad de la Educación Superior, aspectos de gran importancia para la conformación teórica de la Economía de la Educación como fundamento de esta ciencia.
El presente trabajo, no pretende agotar el tema por diverso que parezca sino incitar a la comunidad científica de la Escuela Varoniana a restablecer el debate acerca de la importancia del desarrollo de la cultura económica de los docentes para la formación de un capital humano con calidad a partir de las concepciones de Fidel Castro al respecto.
¿Hasta qué punto se puede hablar de Economía de la Educación como fundamento de la Pedagogía Cubana? ¿Existe un cuerpo teórico conformado desde la Pedagogía Cubana para clasificarla entre las Ciencia de la Educación o es una Ciencia Económica? ¿Es importante para la Pedagogía Cubana actual tener en cuenta los aspectos económicos relacionados con la Educación?
Estas interrogantes requieren para su solución de la indagación teórico-reflexiva por parte de la comunidad científica que día a día construye la teoría y la práctica educativa. Con el interés de retomar el camino hacia esa construcción en este trabajo se proponen ideas no acabadas sobre algunos componentes de Educación Económica que la autora considera que deben estar presentes en la teoría que se construya a los que se hace referencia en el primer párrafo.
En cuanto a la Educación Económica existen pocos referentes teóricos desde la Pedagogía, esta se ha trabajado esencialmente desde la actividad política de algunos dirigentes de la Revolución, esencialmente Ernesto Guevara y Fidel Castro; el primero se orienta hacia la necesidad de estudiar los problemas económicos de la construcción socialista y de elaborar la teoría económica de este período, hace énfasis en el papel de la conciencia y la educación para la comprensión del hecho económico.
El pensamiento económico, político y moral de Ernesto Che Guevara, se articula con lo educativo al proyectar un ideal de “hombre nuevo” para la construcción de esta sociedad, expresado en la dialéctica del ser – deber ser – ideal como elemento clave para el desarrollo moral de los individuos.
Considera que el proceso educativo es doble, en tanto es un proceso de educación y autoeducación donde la sociedad tiene la responsabilidad de ejercer influencias educativas: directa o indirecta, de forma consciente e inconsciente sobre sus miembros al mismo tiempo que el individuo tiene que autoeduacarse en la actividad desarrollando su conciencia individual.
En este sentido, el Che comprendió que la transformación interna de los individuos se produce a través de la educación en la actividad y para el trabajo social; así, el aprendizaje ocurre bajo las influencias del medio y a través de la interiorización consciente de estas, lo cual implica un autodesarrollo que conduce al crecimiento personal.
Por otra parte, Fidel Castro ha insistido en la importancia de la educación económica y laboral para el desarrollo del país. Cuando en 1960, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana expresó: “La Revolución tiene que explicarles a los trabajadores los problemas económicos para que ningún trabajador ignore las realidades económicas de la nación, las realidades económicas de la producción, los medios correctos para elevar el estándar de vida del pueblo”;[1] estaba trazando las líneas esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo.
Informar y explicar los problemas económicos, ha sido una de las tareas fundamentales a la cual Fidel Castro ha prestado gran atención durante toda su vida, sin embargo no ha existido la suficiente constancia por parte de las instituciones educativas para hacer sistemática este tipo de educación.
Con un profundo sentido martiano, Fidel Castro expone que: “Educar es preparar al hombre desde que empieza a tener conciencia para cumplir sus más elementales deberes sociales, para producir los bienes materiales y los bienes espirituales que la sociedad necesita y a producirlos por igual, con la misma obligación todos”.[2] Al comprender que la educación para la vida implica enseñar al hombre la producción de los bienes materiales y que estos bienes materiales hay que crearlos con esfuerzo, Fidel argumenta la importancia de la educación económica, plantea además: “Y nosotros consideramos esa educación para la vida y para el trabajo algo absolutamente esencial de la pedagogía revolucionaria”.[3]
El análisis de los anteriores pensamientos, permite señalar que la pedagogía actual no puede estar al margen de la construcción económica de la nueva sociedad.
Autores como Peña y Guerra (1990) y O. Martínez (1996) han realizado estudios teóricos donde plantean la necesidad de la educación económica como una condición indispensable para el desarrollo económico del país.
Los estudios realizados por Olga Lidia Reyes Piña (1998) bajo el título: “La superación económica: una propuesta para los directivos del ISP EJV”[4] han sido un referente obligado, ya que la autora revela las regularidades que contribuyen al fracaso de los proyectos de superación económica en el ISP EJV y hace énfasis en la necesidad de la educación económica como elemento esencial para el desarrollo de la cultura económica de los cuadros.
Otro referente importante relacionado con el tema, es el trabajo de Antonio Blanco acerca de “La Educación como factor de la práctica social”, en el cual el autor plantea que entre las funciones de la educación se encuentra la económica que “se resume en la preparación del sujeto para insertarse en la vida productiva de la sociedad… la cual está condicionada por el grado de desarrollo socioeconómico y la división social del trabajo en el país y se denomina comúnmente educación para el trabajo”.[5]
Entre los rasgos esenciales de las concepciones anteriores, se encuentra la educación para el trabajo que da fundamento a la vinculación del estudio con el trabajo como máxima expresión del principio del principio de unidad de la Teoría y la Práctica en la Pedagogía cubana.
Considerando que la Educación Económica va más allá de la preparación del individuo para la actividad productiva, la autora de este trabajo la define como el sistema de influencias que ejerce toda la sociedad con el objetivo de generalizar los conocimientos económicos, la apropiación, construcción, desarrollo y enriquecimiento de la cultura económica, formar valores y actitudes positivas conscientes ante la producción, distribución, cambio y consumo; de manera tal que amplíe la participación social en la construcción de la economía socialista.
Así, la educación para el trabajo se considera como una parte esencial de un proceso más complejo y cultural integral que va desde la apropiación de conocimientos, habilidades y valores que emanan de la actividad económica hasta la participación activa para la transformación de la sociedad y autotransformación del sujeto. En ella se revela que en socialismo, la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas económicas con los valores puede hacer efectiva la educación económica.
La finalidad de la educación económica para la construcción del socialismo es formar un individuo capaz de contribuir al desarrollo socioeconómico del país mediante la creación de valores materiales y la interiorización de los valores morales asociados a la Cultura Económica Socialista.
Un sistema integral de educación económica debe tener en cuenta que el proceso de formación de la conciencia económica implica rescatar la tradición ético- axiológica y humanista del pensamiento revolucionario cubano y universal para lograr el desarrollo interno de la cultura económica de los individuos mediante aprendizajes, habilidades, destrezas y valores para su desempeño económico en la vida laboral y cotidiana.
Este proceso debe ser ejecutado por todos los agentes socializadores, en especial la familia y la escuela deben emprender acciones educativas que contribuyan al desarrollo de la cultura económica desde las edades tempranas.
Entre los objetivos esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo en Cuba se encuentran:
Enriquecer los conocimientos acerca de la realidad económica nacional e internacional.
Fomentar los valores espirituales relacionados con la cultura económica, esencialmente: disciplina laboral y social, ahorro, laboriosidad, colectivismo y cooperación y el cuidado de la propiedad social para el logro de modos de actuación que se correspondan con la moral socialista.
Explicar la estrategia, la política y las medidas económicas que se adoptan en determinadas circunstancias.
Valorar los problemas económicos comerciales y financieros del mundo de hoy, las fluctuaciones de precios de los portadores energéticos, materias primas y tecnologías, los problemas del financiamiento y las inversiones así como los enormes problemas del medioambiente.
Educar en la idea de que solo tendremos lo que seamos capaces de producir y que el bienestar sostenido solo se alcanza a partir del esfuerzo laboral.
Fomentar la responsabilidad ciudadana en la construcción económica de la sociedad.
Valorar el ahorro y la eficiencia como las más seguras fuentes de recursos que disponemos para impulsar el desarrollo socioeconómico y sostenible.
Explicar la necesidad de desarrollar formas de cooperación internacional como el ALBA para la sobrevivencia y desarrollo de los países subdesarrollados.
Argumentar el carácter nocivo del consumo desmedido, la indisciplina social, el desvío de recursos, el robo y las ilegalidades.
Capacitar a la población en los contenidos de la legislación económica y laboral, la organización del trabajo, los convenios de trabajo, formas de remuneración, la aplicación de los resultados de la ciencia y la tecnología.
Valorar el papel que desempeña la Educación en el desarrollo socioeconómico del país.
La no existencia de una Economía Política de la transición socialista, constituida como ciencia, complejiza el proceso de educación económica en Cuba, pues aunque desde el punto de vista práctico y metodológico, descansa en una base económica basada en un sistema con dominio y predominio del tipo socialista de economía que timonea el movimiento económico-social y espiritual de la sociedad existen relaciones de propiedad heterogéneas sobre los medios de producción.
Estas relaciones de producción se despliegan en un marco estructural y funcional dinámico y cambiante; de ahí, que las leyes económicas sean diversas, se yuxtaponen y contradicen dentro de la totalidad del sistema. Por otra parte, la nueva sociedad coloca el factor subjetivo, la superestructura y en especial la política como eje central del movimiento social. Esto hace que el vínculo entre Economía y Educación esté mediado por la Ideología en su sentido más amplio. Ya desde el Tercer Congreso del PCC, Fidel había planteado: “La educación económica, la disciplina laboral, la conciencia y la cultura de productores, continuarán siendo en el futuro propósitos cardinales de la educación ideológica.”[6]
Sin pretender reducir lo ideológico a lo moral, se considera que el desarrollo de la conciencia moral por su contenido humanista, axiológico y formativo, su carácter cognoscitivo, orientador y regulador de la conducta, es el núcleo integrador de la educación ideológica; por ello, se considera que un enfoque ético, axiológico y humanista[7] de la educación económica, puede contribuir a la efectividad de este proceso.
Lo anterior implica integrar los valores espirituales relacionados con la cultura económica al aprendizaje, de manera intencionada y consciente. O sea, introducir la búsqueda de la significación social de los hechos, fenómenos, procesos y relaciones que tienen lugar en la producción, distribución, cambio y consumo de los bienes materiales y servicios, que están condicionados por la experiencia práctica, mediante influencias educativas que posibilitan su interiorización para asumir modos de actuación conscientes en los procesos relacionados con la vida económica.
Lo que requiere trabajar los valores espirituales relacionados con la cultura económica, esencialmente:
· Sentimiento de copropietario colectivo.
· Ahorro de recursos económicos y humanos.
· Disciplina laboral y social.
· Responsabilidad social y material.
· Laboriosidad.
· Colectivismo.
· Cooperación.
· Calidad
· Eficiencia económica.
· Racionalidad en el consumo.
· Amor por el trabajo.
· Creatividad y participación social.
· Responsabilidad en y para el trabajo.
· Compromiso con el desarrollo económico y social del país.
· Cumplimiento del deber de contribuir con su trabajo al desarrollo de la sociedad.
· Justicia en el trato a personas en desventajas físicas, económicas y sociales.
· Optimismo, sencillez, ejemplaridad, firmaza en las ideas.
La importancia de profundizar teóricamente en estos aspectos tiene sus exigencias sociales en dos aspectos esenciales: el deterioro de las actuales condiciones económicas del país y el contexto tan dinámico y competitivo del mundo de hoy, que hacen que la calidad se convierta en uno de los pilares básicos para alcanzar el éxito en la producción y los servicios.
Hoy la ciencia incorpora un valor agregado al producto y ofrece ventajas competitivas superiores a la mano de obra y a la existencia de fuentes de materias primas; así se presentan nuevas exigencias en el mundo del trabajo para el personal calificado, entre las que se encuentran: la capacidad de cambio, el autoaprendizaje, la comunicación, el trabajo en grupos y otras.
Hoy la educación y el conocimiento constituyen procesos acumulativos y permanentes, su trascendencia en el desarrollo económico social les imprime una gran importancia estratégica, por lo que su destino no puede estar signado por corrientes coyunturales que puedan interrumpir el esfuerzo nacional para construir, reconstruir y preservar, la autonomía cultural y científica del país en función del bienestar de los ciudadanos; en tal sentido, la comunidad científica debe aunar los esfuerzos para encontrar aproximaciones teóricas sobre el tema de la Economía del Conocimiento y en especial de la Economía de la Educación.
Resulta importante tener en cuenta que la ciencia no es espontánea, sus cimientos están en la existencia de un sistema educativo de alta calidad, cuyos métodos didácticos desarrolladores estimulen la innovación, la creatividad y el espíritu de indagación en los educandos. Es por ello, que la educación no puede ser considerada bajo ningún concepto como un "gasto", pues está llamada a constituirse en la inversión prioritaria de los países en desarrollo.
En tanto que en la economía basada en el conocimiento la dimensión cultural se convierte en el factor determinante que marca la velocidad del proceso. Cobra notable importancia el desarrollo de la cultura general integral y la adquisición de una conciencia de calidad del servicio que se presta para la formación del capital humano y su perfeccionamiento continuo y permanente.
La formación y desarrollo de la cultura económica como parte de la cultura general integral es de gran importancia para tales propósitos; entendida esta, como el sistema complejo de interacciones sociales que se establecen en el proceso de producción de bienes materiales y servicios en un contexto histórico determinado que trascienden a toda actividad humana, se revela a través de los conocimientos, los modos de actuación, la conciencia económica, incluye las habilidades y destrezas adquiridas en el proceso de desarrollo y enriquecimiento humano, y se expresa en la creación y conservación de valores materiales en estrecha relación con los valores ético – económicos y espirituales en general.[8]
Ello implica ante todo, la comprensión de la necesidad de apropiarse de conocimientos económicos generales mediante la superación y autosuperación sistemática, que la cultura económica no se agota con la adquisición de conocimientos, implica además su concientización y que la conciencia económica socialista debe propiciar comportamientos positivos para el bien de la sociedad.
Requiere además de la interiorización de la importancia de adquirir habilidades profesionales para incidir intencionalmente en el desarrollo de la conciencia y cultura económicas de los estudiantes y de que en el socialismo la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas para la actividad económica y laboral con los valores y modos de actuación positivos, es lo que hace efectiva la conciencia económica, cobra notable importancia la adquisición de una conciencia de calidad del servicio que se presta para la formación del capital humano y su perfeccionamiento continuo y permanente.
Teniendo en cuenta las ideas básicas de Ernesto Guevara acerca del concepto de la calidad como medida del trabajo político ideológico dirigido a formar un hombre nuevo, como medida de eficiencia y como criterio técnico dirigido a evaluar los resultados de la producción social, como un significado para la apreciación y evaluación del trabajo como deber social, como medida de autoperfeccionamiento humano, y desde el punto de vista estético, las aspiraciones por el buen gusto.
Se considera que la calidad de la formación del profesor no es sólo una resultante que se da bajo determinadas circunstancias, sino que debe considerarse como un grado de desarrollo del proceso universitario y se constituye en el elemento central del proceso de gestión universitaria de estos tiempos. Debe contemplar: la formación del profesional, la educación posgraduada, la investigación científica y tecnológica, así como la extensión universitaria, para ello es necesaria la interacción dialéctica de los elementos teórico-cognoscitivos y práctico-profesional con la formación de valores, privilegiando la enseñanza - aprendizaje desarrolladora así como la evaluación y acreditación institucional.
El sentido humanista de la profesión de educar, explica que la calidad de la formación del profesor no es ajena a la calidad humana con que esta cuenta y cuando se habla de calidad humana se hace referencia a una serie de factores como: las capacidades, habilidades, conocimientos y cultura, los valores, el sentido de pertenencia, compromiso, responsabilidad. Elementos estos, que se sintetizan en el pensamiento de F. Castro, quien planteó: “¿Dónde está el secreto? En el hecho real de que el capital humano puede más que el capital financiero. Capital humano implica no sólo conocimientos, sino también ―y muy esencialmente― conciencia, ética, solidaridad, sentimientos verdaderamente humanos, espíritu de sacrificio, heroísmo, y la capacidad de hacer mucho con muy poco”. [9]
El análisis de esta concepción integral sobre el concepto de calidad y capital humano, permite sintetizar que la calidad está estrechamente vinculada a la formación y desarrollo del ser humano; por lo que se vincula a los procesos educativos. Es un acto de conciencia y un valor ético asociado a la producción material y de servicios, se vincula además a la eficiencia y es medible a partir de los resultados, por lo que está en estrecha relación con la cultura económica.
Por otra parte, desde este punto de vista la definición de capital humano se diferencia del capital financiero, dista mucho de ser una forma de capital y adquiere un carácter multidimensional que puede se analiza desde varias disciplinas: Economía, Filosofía, Psicología, Sociología, Pedagogía y otras.
En la sociedad socialista cubana esta categoría es asumida desde posiciones dialéctico – materialista y martiana. Dejando claro que el concepto no forma parte del sistema categorial del marxismo ni aparece reflejado en la obra martiana. Lo que no quiere decir que un análisis de estas ideas a la luz de nuestros días dé muestra de sobrados argumentos para una fundamentación teórica del concepto.
En “Crítica al Programa de Gotha”, C. Marx habló del ser humano enriquecido a partir de una formación integral que en la sociedad socialista ocurre en estrecha unidad con el desarrollo de las fuerzas productivas. Basta sólo releer aquella tesis muy utilizada en los estudios de Economía Socialista que plantea que: “cuando con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezca también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse el estrecho horizonte del derecho burgués”. [10]
Casi simultáneamente, en otras latitudes, J. Martí escribía a su hijo: “tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud y en ti”.[11]
En ambos pensamientos se hace explícito que el ser humano se enriquece y que dicho enriquecimiento no ocurre espontáneamente sino que es un proceso mediado por la educación y la apropiación de la cultura.
En el tomo I de “El Capital” Marx plantea que las dos fuentes originales de toda riqueza son la tierra y el hombre. ¿Por qué el ser humano origina riquezas? Por sus capacidades, habilidades, conocimiento y cultura. Ahí está su riqueza y también su diversidad, lo que queda expresado claramente en la formulación del principio de distribución socialista: ¡De cada cual su capacidad a cada cual según su trabajo! Nótese el papel, que según Marx, desempeñan las capacidades humanas en el desarrollo económico.
Este principio económico cobra gran importancia en la comprensión del concepto de capital humano expresado por F. Castro; así como para la actividad pedagógica, ya que revela desde fórmulas económicas que los individuos se diferencian entre otras cosas por sus capacidades, ofreciendo un punto de vista metodológico de gran valor para el trabajo educativo, la atención a la diversidad en el desarrollo de las potencialidades,
Para la Pedagogía es importante no perder de vista la relación dialéctica que se establece entre individuo – personalidad – individualidad – sociedad desde los papeles económicos representados por los hombres, según Marx, estos son personificaciones de las relaciones económicas; o sea las personas se definen por sus actitudes respecto al mundo que les rodea y a otras personas en estrecho vínculo con el papel real que desempeñan en la vida y su importancia está determinada por las fuerzas histórico – sociales de que es portadora, "nos hemos limitado a enfocar las personas como categorías personificadas y no con su personalidad individual".[12]
Un análisis de la personalidad desde esta perspectiva permite atender diferenciadamente el desarrollo de las capacidades individuales en estrecha unidad con la formación de valores y actitudes en correspondencia con las actuales exigencias.
Así, la concepción dialéctico materialista y martiana sobre el capital humano en F. Castro alcanza una dimensión pedagógica que se expresa en:
La escuela como institución social que organiza y dirige la formación del capital humano en Cuba.
El rol del educador como único profesional preparado para ejercer la función social de guiar y dirigir este proceso en la escuela.
Se expresa el vínculo entre el desarrollo humano y la formación de la personalidad en correspondencia con la época que le ha tocado vivir.
Plantea la necesidad de la apropiación de una cultura general integral mediante influencias educativas intencionales.
Resalta el papel de la formación de valores ético – morales en la formación del capital humano.
En Cuba el ser humano enriquecido aporta un valor agregado al servicio que presta, que no es sólo económico; es esencialmente ético – moral. Este valor agregado tiene un carácter social y su beneficio no es individual sino colectivo, para toda la humanidad, haciendo valer la máxima martiana “Patria es humanidad”, hoy se comparte el capital humano con otros pueblos.
Su esencia es verdaderamente humanista, no tiene por base el sentido mercantil ni el afán de riquezas. Su premisa básica es la existencia de un Estado que se ocupa y preocupa por su formación, renovación y desarrollo mediante la inversión en programas sociales que enriquecen al individuo para beneficio de toda la humanidad.
El concepto ha sido definido por varios científicos cubanos a partir de las premisas metodológicas expresadas desde la práctica política de Fidel Castro, otros son más conservadores y prefieren no hacer alusión al término, lo cierto es que el concepto de capital humano es hoy objeto de debate y polémicas en la comunidad científica cubana y la Pedagogía no debe estar ausente.
¿Qué papel desempeña la Educación en el crecimiento del Producto Interno Bruto(PIB) en Cuba?
El PIB, “es el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos dentro de los límites geográficos de una economía en un período específico de tiempo, por lo general en un año”. [13] Este indicador ocupa un lugar destacado dentro del lenguaje económico, por cuanto se utiliza frecuentemente para medir de manera sintética, el desempeño económico de los países y regiones del mundo.
En algunos países donde existen ofertas privadas y públicas para los servicios sociales, el registro de los gastos tiene un referente de precios de mercado que permite ubicar el gasto de las entidades que los prestan, independientemente de quién los pague; que tiene en cuenta de alguna forma, su precio en el mercado interno.
La peculiaridad de la Revolución Cubana radica en la existencia de un modelo socialista de desarrollo que integra el crecimiento económico al desarrollo social, que significa avanzar simultáneamente en el mejoramiento de las condiciones de vida y de bienestar material, en la equidad y en la transformación de los valores, en los comportamientos y en las relaciones sociales.[14] Por ello, los servicios sociales tienen un carácter no mercantil y no existe ningún referente de pecios de mercado al respecto. .
En el año 2001 se iniciaron los trabajos para el perfeccionamiento del cálculo del PIB en Cuba, un grupo de especialistas del Ministerio de Economía y Planificación tomaron en consideración que el valor registrado de los servicios sociales básicos no estaba expresando la magnitud de los esfuerzos realizados en su desarrollo, siendo incomparables con el resto de los países de la región.
Después de los estudios correspondientes, los expertos determinaron no basar la valoración de los servicios en el costo, sino pasar directamente a un sistema de tarifas dada la ausencia de un precio determinado para un servicio análogo en el país, las cuales permiten valorar el monto de los servicios prestados a partir del reconocimiento de determinado nivel de rentabilidad social, que se calcula a partir de los parámetros de la calidad con que los mismos se ofrecen.
Se establecen las formas de cálculo del impuesto sobre utilización de la fuerza de trabajo, el cargo por amortización y depreciación y se elimina el tratamiento diferenciado, que consiste en reflejar el resultado neto de aquellas Unidades Presupuestarias que tienen ingresos propios y que están afectando los cálculos del PIB; [15] o sea, a los gastos unitarios reales de cada actividad, se le agregó el impuesto por la fuerza de trabajo empleada que debían pagar estos centros, al igual que lo hacen todas las otras entidades económicas del país. Y a ese gasto unitario obtenido, se le agrega una tasa de rentabilidad que se aplica para la determinación de las tarifas comerciales de cualquier servicio en el país.
Esa rentabilidad considera hasta un 20% sobre el valor unitario para todos los servicios y a partir de eso, los incrementos de rentabilidad se calculan agregando hasta un % determinado que debe fundamentarse por los parámetros que miden la calidad del servicio en cuestión.
Los Servicios Sociales No Mercantiles incluidos en el PIB son: servicios comunales y personales, ciencia y técnica, educación, cultura y arte, salud pública, asistencia social, deporte y cultura física, turismo y descanso, administración y otras actividades no productivas
En la Educación Superior se consideraron los gastos de cada organismo, conciliados con la liquidación del Presupuesto del Estado.
Indicador más representativo:
v Matrícula promedio anual equivalente.
En la matrícula equivalente de la Enseñanza Superior se consideraron los niveles de actividad del MES, el MINED, el MINSAP, el INDER, el MINCULT y varias instituciones educacionales agrupadas en otras actividades educacionales.
A la tasa de rentabilidad base indicada por el MFP, se le agrega:
v Hasta un 30 % correspondiente a la calidad.
v Hasta un 20 %, a partir de lo establecido en el sistema de evaluación y acreditación de carreras y maestrías, según el sistema universitario de programas de acreditación (SUPRA).
v Hasta un 10 % adicional para medir la accesibilidad de los estudios de acuerdo al avance de la universalización de la educación superior.
v Se calcularon las matrículas promedio equivalente de cada una de las carreras certificadas y de excelencia, y de las maestrías certificadas y de excelencia, para calcular por diferencia la de las carreras autorizadas, utilizando la misma fórmula establecida por el Ministerio de Finanzas y Precios, para este indicador. Este procedimiento de cálculo se le aplicó al total de la matrícula de la educación superior en Cuba e individualmente a un total de 53 centros de Educación Superior.
v También se otorgó hasta un 10 % adicional para reconocer el nivel de accesibilidad al servicio de educación, de acuerdo a lo que cada organismo haya avanzado en el proceso de universalización de la educación superior.
La medición de los parámetros de la calidad obliga a los actuales sistemas estadísticos, a incluir en ellos nuevos indicadores que sean capaces de reflejar adecuadamente los criterios de calidad a emplear.[16] De este modo la correspondencia entre los indicadores de eficiencia de la educación y estos patrones establecidos como tarifas para valorar los servicios sociales no mercantiles en el PIB resulta de extraordinaria importancia para el éxito del proceso.
Otros indicadores que influyen en el incremento del PIB
v Matrícula promedio anual equivalente.
v Matrículas promedio equivalente de cada una de las carreras certificadas y de excelencia, y de las maestrías certificadas y de excelencia.
v Relación Ingreso-Egreso (retención escolar).
v Posibilidades de acceso al servicio de INTERNET y otras plataformas interactivas.
v Optimización del proceso de enseñanza – aprendizaje.
v Uso y conservación de activos fijos tangibles (medios, recursos materiales y humanos).
v % de Doctores y Masters.
v Categorización Docente.
v Publicaciones y participación en eventos científicos.
v Resultados alcanzados en los exámenes, actividad científica de los estudiantes y operativos de la calidad.
Estos indicadores se integran a la Eficiencia educativa: proceso de correspondencia entre la formación del profesional y las exigencias sociales en un momento concreto, se logra a través de la gestión efectiva para alcanzar la racionalidad en el uso de los recursos materiales y humanos con que cuenta la institución en la formación y desarrollo de un capital humano de alto valor agregado.
Tradicionalmente los indicadores de eficiencia educativa recaen en aspectos cuantitativos referentes a los porcientos de asistencia y puntualidad a clases, promoción, retención escolar e incorporación del graduado, esta no debe asumirse de manera lineal, sino como cualidad que expresan modos de actuación y comportamientos que revelan la existencia de una cultura económica socialista.
Conclusiones
El mundo de hoy, caracterizado por el dinamismo del desarrollo científico técnico tiende esencialmente hacia una economía del conocimiento, donde la educación, la cultura y el conocimiento se tornan recursos de alto valor agregado.
El desarrollo de la cultura económica de los docentes es de gran importancia para la comprensión del impacto de la educación y el conocimiento en el desarrollo económico social de los países, ello significa no sólo apropiarse de conocimientos económicos generales sino además su concientización para la formación y desarrollo de un capital humano de alta calidad.
La concepción de Fidel Castro sobre capital humano alcanza una dimensión pedagógica, expresada en la importancia que otorga a la educación, la cultura y la formación de valores morales para el desarrollo y enriquecimiento del capital humano.
El especial papel que desempeña la Educación en el desarrollo económico y social de Cuba implica elevar los niveles de eficiencia y calidad del proceso de enseñanza – aprendizaje, así como la responsabilidad y compromiso social de los docentes para con él.
El perfeccionamiento de los cálculos del PIB en Cuba abre un nuevo horizonte en el campo de las ciencias sociales, en particular en las ciencias económicas y las ciencias de la educación que deberán dar una mejor respuesta en los próximos años a tan importantes problemas, una aproximación a ello, es la propuesta de indicadores de calidad de la Educación Superior que toma en consideración los principales indicadores que inciden en la medición del PIB en Cuba.
Referencias Bibliográficas
[1] Castro Ruz F: Discurso pronunciado en el Acto Clausura del Congreso de los Trabajadores de la Construcción, el 29 de mayo de 1960. En www.cuba.w/gobierno/discursos∕
[2] Castro Ruz Fidel: Ideología,conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana. 1987, pp 72.
[3] Ibidem.
[4] Reyes Piña Olga L: La superación económica: una propuesta para los directivos del ISPEJV. Tesis de Maestría. La Habana. 1998.
[5] Blanco A: La Educación como factor de la práctica social. En Glez Soca Ana M: Nociones de Sociología, Psicología y Pedagogía. Ed Pueblo y Educación. La Habana, 2002, pp 237 – 248.
[6] Castro Ruz Fidel: Ideología,conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana. 1987, pp 64.
[7] “Concepción integradora de los fundamentos de la Ética sobre la moral y los valores como elementos consustanciales a la esencia de los seres humanos...En su carácter científico, teórico, metodológico y práctico, este enfoque de naturaleza valorativa se introduce al tenerlo en cuenta en los estudios y análisis de los hechos o procesos sociales”… Chacón N: Educación en valores en la formación permanete y en el trabajo sindical: experiencia cubana. Órgano Editor EDUCACIÓN CUBANA. MINED. 2007. P, 33.
[8] Cabrera Elejalde O. R: La superación Professional para la apropiación de la cultura económica por los docentes de la Facultad de Formación de Profesores para la Enseñanza Media Superior. Tesis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2006, pp 34.
[9] Castro Ruz Fidel: Discurso pronunciado en el acto con motivo de la primera graduación de la Escuela Latinoamericana de Medicina. 20 de agosto de 2005. Tomado de Sitio Web www.cuba.w ∕gobierno ∕discursos∕
[10] Marx C: “Crítica al Programa de Gotha” Obras Escogidas. Tomo Único. Ed Progreso. Moscú. s/f, p 335.
[11] Martí J. Ismaelillo Ed Pueblo y Educación. La habana. 1990, p 9.
[12] Marx C: El Capital. Tomo 1. Ed Ciencias Sociales. La Habana. 1973, p180
[13] Oscar Echevarria, Alina Hernández y otros. Instrumentos para el análisis económico, Instituto Nacional de Investigaciones Económicas 2001, p 149.
[14] Álvarez y Mattan J: (Compiladores) Política Social y reformas estructurales en Cuba a Principios del sigloXXI. CEPAL. INIE, PNUD, LC ∕ México ∕ 67, LC // L. 200991. México, abril de 2004. P, 57.
[15] Resolución No. 21-1999 del Ministerio de Finanzas y Precios.
[16] Jam Masó Alfredo: Los servicios no mercantiles en la medición del PIB. En CD- R. VIII Reunión Nacional de Profesores de Economía Política y Contabilidad. Ministerio de Economía y Planificación. 5 y 6 de julio del 2006.
Autora: Dra. C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
olgarosace@ispejv.rimed.cu
Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”.
Cuba.
Resulta de interés reflexionar en algunos aspectos relacionados con la Pedagogía cubana que si bien han sido trabajados por algunos autores, hoy constituyen un reto para todas las Ciencias Sociales y en especial para la Pedagogía, ellos son: la profundización en los aspectos teóricos de la Educación Económica, la Formación de Valores Morales relacionados con la Cultura Económica, la Dimensión Pedagógica del concepto Capital Humano, y la relación Cultura Económica y Calidad de la Educación Superior, aspectos de gran importancia para la conformación teórica de la Economía de la Educación como fundamento de esta ciencia.
El presente trabajo, no pretende agotar el tema por diverso que parezca sino incitar a la comunidad científica de la Escuela Varoniana a restablecer el debate acerca de la importancia del desarrollo de la cultura económica de los docentes para la formación de un capital humano con calidad a partir de las concepciones de Fidel Castro al respecto.
¿Hasta qué punto se puede hablar de Economía de la Educación como fundamento de la Pedagogía Cubana? ¿Existe un cuerpo teórico conformado desde la Pedagogía Cubana para clasificarla entre las Ciencia de la Educación o es una Ciencia Económica? ¿Es importante para la Pedagogía Cubana actual tener en cuenta los aspectos económicos relacionados con la Educación?
Estas interrogantes requieren para su solución de la indagación teórico-reflexiva por parte de la comunidad científica que día a día construye la teoría y la práctica educativa. Con el interés de retomar el camino hacia esa construcción en este trabajo se proponen ideas no acabadas sobre algunos componentes de Educación Económica que la autora considera que deben estar presentes en la teoría que se construya a los que se hace referencia en el primer párrafo.
En cuanto a la Educación Económica existen pocos referentes teóricos desde la Pedagogía, esta se ha trabajado esencialmente desde la actividad política de algunos dirigentes de la Revolución, esencialmente Ernesto Guevara y Fidel Castro; el primero se orienta hacia la necesidad de estudiar los problemas económicos de la construcción socialista y de elaborar la teoría económica de este período, hace énfasis en el papel de la conciencia y la educación para la comprensión del hecho económico.
El pensamiento económico, político y moral de Ernesto Che Guevara, se articula con lo educativo al proyectar un ideal de “hombre nuevo” para la construcción de esta sociedad, expresado en la dialéctica del ser – deber ser – ideal como elemento clave para el desarrollo moral de los individuos.
Considera que el proceso educativo es doble, en tanto es un proceso de educación y autoeducación donde la sociedad tiene la responsabilidad de ejercer influencias educativas: directa o indirecta, de forma consciente e inconsciente sobre sus miembros al mismo tiempo que el individuo tiene que autoeduacarse en la actividad desarrollando su conciencia individual.
En este sentido, el Che comprendió que la transformación interna de los individuos se produce a través de la educación en la actividad y para el trabajo social; así, el aprendizaje ocurre bajo las influencias del medio y a través de la interiorización consciente de estas, lo cual implica un autodesarrollo que conduce al crecimiento personal.
Por otra parte, Fidel Castro ha insistido en la importancia de la educación económica y laboral para el desarrollo del país. Cuando en 1960, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana expresó: “La Revolución tiene que explicarles a los trabajadores los problemas económicos para que ningún trabajador ignore las realidades económicas de la nación, las realidades económicas de la producción, los medios correctos para elevar el estándar de vida del pueblo”;[1] estaba trazando las líneas esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo.
Informar y explicar los problemas económicos, ha sido una de las tareas fundamentales a la cual Fidel Castro ha prestado gran atención durante toda su vida, sin embargo no ha existido la suficiente constancia por parte de las instituciones educativas para hacer sistemática este tipo de educación.
Con un profundo sentido martiano, Fidel Castro expone que: “Educar es preparar al hombre desde que empieza a tener conciencia para cumplir sus más elementales deberes sociales, para producir los bienes materiales y los bienes espirituales que la sociedad necesita y a producirlos por igual, con la misma obligación todos”.[2] Al comprender que la educación para la vida implica enseñar al hombre la producción de los bienes materiales y que estos bienes materiales hay que crearlos con esfuerzo, Fidel argumenta la importancia de la educación económica, plantea además: “Y nosotros consideramos esa educación para la vida y para el trabajo algo absolutamente esencial de la pedagogía revolucionaria”.[3]
El análisis de los anteriores pensamientos, permite señalar que la pedagogía actual no puede estar al margen de la construcción económica de la nueva sociedad.
Autores como Peña y Guerra (1990) y O. Martínez (1996) han realizado estudios teóricos donde plantean la necesidad de la educación económica como una condición indispensable para el desarrollo económico del país.
Los estudios realizados por Olga Lidia Reyes Piña (1998) bajo el título: “La superación económica: una propuesta para los directivos del ISP EJV”[4] han sido un referente obligado, ya que la autora revela las regularidades que contribuyen al fracaso de los proyectos de superación económica en el ISP EJV y hace énfasis en la necesidad de la educación económica como elemento esencial para el desarrollo de la cultura económica de los cuadros.
Otro referente importante relacionado con el tema, es el trabajo de Antonio Blanco acerca de “La Educación como factor de la práctica social”, en el cual el autor plantea que entre las funciones de la educación se encuentra la económica que “se resume en la preparación del sujeto para insertarse en la vida productiva de la sociedad… la cual está condicionada por el grado de desarrollo socioeconómico y la división social del trabajo en el país y se denomina comúnmente educación para el trabajo”.[5]
Entre los rasgos esenciales de las concepciones anteriores, se encuentra la educación para el trabajo que da fundamento a la vinculación del estudio con el trabajo como máxima expresión del principio del principio de unidad de la Teoría y la Práctica en la Pedagogía cubana.
Considerando que la Educación Económica va más allá de la preparación del individuo para la actividad productiva, la autora de este trabajo la define como el sistema de influencias que ejerce toda la sociedad con el objetivo de generalizar los conocimientos económicos, la apropiación, construcción, desarrollo y enriquecimiento de la cultura económica, formar valores y actitudes positivas conscientes ante la producción, distribución, cambio y consumo; de manera tal que amplíe la participación social en la construcción de la economía socialista.
Así, la educación para el trabajo se considera como una parte esencial de un proceso más complejo y cultural integral que va desde la apropiación de conocimientos, habilidades y valores que emanan de la actividad económica hasta la participación activa para la transformación de la sociedad y autotransformación del sujeto. En ella se revela que en socialismo, la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas económicas con los valores puede hacer efectiva la educación económica.
La finalidad de la educación económica para la construcción del socialismo es formar un individuo capaz de contribuir al desarrollo socioeconómico del país mediante la creación de valores materiales y la interiorización de los valores morales asociados a la Cultura Económica Socialista.
Un sistema integral de educación económica debe tener en cuenta que el proceso de formación de la conciencia económica implica rescatar la tradición ético- axiológica y humanista del pensamiento revolucionario cubano y universal para lograr el desarrollo interno de la cultura económica de los individuos mediante aprendizajes, habilidades, destrezas y valores para su desempeño económico en la vida laboral y cotidiana.
Este proceso debe ser ejecutado por todos los agentes socializadores, en especial la familia y la escuela deben emprender acciones educativas que contribuyan al desarrollo de la cultura económica desde las edades tempranas.
Entre los objetivos esenciales de la educación económica para la construcción del socialismo en Cuba se encuentran:
Enriquecer los conocimientos acerca de la realidad económica nacional e internacional.
Fomentar los valores espirituales relacionados con la cultura económica, esencialmente: disciplina laboral y social, ahorro, laboriosidad, colectivismo y cooperación y el cuidado de la propiedad social para el logro de modos de actuación que se correspondan con la moral socialista.
Explicar la estrategia, la política y las medidas económicas que se adoptan en determinadas circunstancias.
Valorar los problemas económicos comerciales y financieros del mundo de hoy, las fluctuaciones de precios de los portadores energéticos, materias primas y tecnologías, los problemas del financiamiento y las inversiones así como los enormes problemas del medioambiente.
Educar en la idea de que solo tendremos lo que seamos capaces de producir y que el bienestar sostenido solo se alcanza a partir del esfuerzo laboral.
Fomentar la responsabilidad ciudadana en la construcción económica de la sociedad.
Valorar el ahorro y la eficiencia como las más seguras fuentes de recursos que disponemos para impulsar el desarrollo socioeconómico y sostenible.
Explicar la necesidad de desarrollar formas de cooperación internacional como el ALBA para la sobrevivencia y desarrollo de los países subdesarrollados.
Argumentar el carácter nocivo del consumo desmedido, la indisciplina social, el desvío de recursos, el robo y las ilegalidades.
Capacitar a la población en los contenidos de la legislación económica y laboral, la organización del trabajo, los convenios de trabajo, formas de remuneración, la aplicación de los resultados de la ciencia y la tecnología.
Valorar el papel que desempeña la Educación en el desarrollo socioeconómico del país.
La no existencia de una Economía Política de la transición socialista, constituida como ciencia, complejiza el proceso de educación económica en Cuba, pues aunque desde el punto de vista práctico y metodológico, descansa en una base económica basada en un sistema con dominio y predominio del tipo socialista de economía que timonea el movimiento económico-social y espiritual de la sociedad existen relaciones de propiedad heterogéneas sobre los medios de producción.
Estas relaciones de producción se despliegan en un marco estructural y funcional dinámico y cambiante; de ahí, que las leyes económicas sean diversas, se yuxtaponen y contradicen dentro de la totalidad del sistema. Por otra parte, la nueva sociedad coloca el factor subjetivo, la superestructura y en especial la política como eje central del movimiento social. Esto hace que el vínculo entre Economía y Educación esté mediado por la Ideología en su sentido más amplio. Ya desde el Tercer Congreso del PCC, Fidel había planteado: “La educación económica, la disciplina laboral, la conciencia y la cultura de productores, continuarán siendo en el futuro propósitos cardinales de la educación ideológica.”[6]
Sin pretender reducir lo ideológico a lo moral, se considera que el desarrollo de la conciencia moral por su contenido humanista, axiológico y formativo, su carácter cognoscitivo, orientador y regulador de la conducta, es el núcleo integrador de la educación ideológica; por ello, se considera que un enfoque ético, axiológico y humanista[7] de la educación económica, puede contribuir a la efectividad de este proceso.
Lo anterior implica integrar los valores espirituales relacionados con la cultura económica al aprendizaje, de manera intencionada y consciente. O sea, introducir la búsqueda de la significación social de los hechos, fenómenos, procesos y relaciones que tienen lugar en la producción, distribución, cambio y consumo de los bienes materiales y servicios, que están condicionados por la experiencia práctica, mediante influencias educativas que posibilitan su interiorización para asumir modos de actuación conscientes en los procesos relacionados con la vida económica.
Lo que requiere trabajar los valores espirituales relacionados con la cultura económica, esencialmente:
· Sentimiento de copropietario colectivo.
· Ahorro de recursos económicos y humanos.
· Disciplina laboral y social.
· Responsabilidad social y material.
· Laboriosidad.
· Colectivismo.
· Cooperación.
· Calidad
· Eficiencia económica.
· Racionalidad en el consumo.
· Amor por el trabajo.
· Creatividad y participación social.
· Responsabilidad en y para el trabajo.
· Compromiso con el desarrollo económico y social del país.
· Cumplimiento del deber de contribuir con su trabajo al desarrollo de la sociedad.
· Justicia en el trato a personas en desventajas físicas, económicas y sociales.
· Optimismo, sencillez, ejemplaridad, firmaza en las ideas.
La importancia de profundizar teóricamente en estos aspectos tiene sus exigencias sociales en dos aspectos esenciales: el deterioro de las actuales condiciones económicas del país y el contexto tan dinámico y competitivo del mundo de hoy, que hacen que la calidad se convierta en uno de los pilares básicos para alcanzar el éxito en la producción y los servicios.
Hoy la ciencia incorpora un valor agregado al producto y ofrece ventajas competitivas superiores a la mano de obra y a la existencia de fuentes de materias primas; así se presentan nuevas exigencias en el mundo del trabajo para el personal calificado, entre las que se encuentran: la capacidad de cambio, el autoaprendizaje, la comunicación, el trabajo en grupos y otras.
Hoy la educación y el conocimiento constituyen procesos acumulativos y permanentes, su trascendencia en el desarrollo económico social les imprime una gran importancia estratégica, por lo que su destino no puede estar signado por corrientes coyunturales que puedan interrumpir el esfuerzo nacional para construir, reconstruir y preservar, la autonomía cultural y científica del país en función del bienestar de los ciudadanos; en tal sentido, la comunidad científica debe aunar los esfuerzos para encontrar aproximaciones teóricas sobre el tema de la Economía del Conocimiento y en especial de la Economía de la Educación.
Resulta importante tener en cuenta que la ciencia no es espontánea, sus cimientos están en la existencia de un sistema educativo de alta calidad, cuyos métodos didácticos desarrolladores estimulen la innovación, la creatividad y el espíritu de indagación en los educandos. Es por ello, que la educación no puede ser considerada bajo ningún concepto como un "gasto", pues está llamada a constituirse en la inversión prioritaria de los países en desarrollo.
En tanto que en la economía basada en el conocimiento la dimensión cultural se convierte en el factor determinante que marca la velocidad del proceso. Cobra notable importancia el desarrollo de la cultura general integral y la adquisición de una conciencia de calidad del servicio que se presta para la formación del capital humano y su perfeccionamiento continuo y permanente.
La formación y desarrollo de la cultura económica como parte de la cultura general integral es de gran importancia para tales propósitos; entendida esta, como el sistema complejo de interacciones sociales que se establecen en el proceso de producción de bienes materiales y servicios en un contexto histórico determinado que trascienden a toda actividad humana, se revela a través de los conocimientos, los modos de actuación, la conciencia económica, incluye las habilidades y destrezas adquiridas en el proceso de desarrollo y enriquecimiento humano, y se expresa en la creación y conservación de valores materiales en estrecha relación con los valores ético – económicos y espirituales en general.[8]
Ello implica ante todo, la comprensión de la necesidad de apropiarse de conocimientos económicos generales mediante la superación y autosuperación sistemática, que la cultura económica no se agota con la adquisición de conocimientos, implica además su concientización y que la conciencia económica socialista debe propiciar comportamientos positivos para el bien de la sociedad.
Requiere además de la interiorización de la importancia de adquirir habilidades profesionales para incidir intencionalmente en el desarrollo de la conciencia y cultura económicas de los estudiantes y de que en el socialismo la unidad de los conocimientos, habilidades y destrezas para la actividad económica y laboral con los valores y modos de actuación positivos, es lo que hace efectiva la conciencia económica, cobra notable importancia la adquisición de una conciencia de calidad del servicio que se presta para la formación del capital humano y su perfeccionamiento continuo y permanente.
Teniendo en cuenta las ideas básicas de Ernesto Guevara acerca del concepto de la calidad como medida del trabajo político ideológico dirigido a formar un hombre nuevo, como medida de eficiencia y como criterio técnico dirigido a evaluar los resultados de la producción social, como un significado para la apreciación y evaluación del trabajo como deber social, como medida de autoperfeccionamiento humano, y desde el punto de vista estético, las aspiraciones por el buen gusto.
Se considera que la calidad de la formación del profesor no es sólo una resultante que se da bajo determinadas circunstancias, sino que debe considerarse como un grado de desarrollo del proceso universitario y se constituye en el elemento central del proceso de gestión universitaria de estos tiempos. Debe contemplar: la formación del profesional, la educación posgraduada, la investigación científica y tecnológica, así como la extensión universitaria, para ello es necesaria la interacción dialéctica de los elementos teórico-cognoscitivos y práctico-profesional con la formación de valores, privilegiando la enseñanza - aprendizaje desarrolladora así como la evaluación y acreditación institucional.
El sentido humanista de la profesión de educar, explica que la calidad de la formación del profesor no es ajena a la calidad humana con que esta cuenta y cuando se habla de calidad humana se hace referencia a una serie de factores como: las capacidades, habilidades, conocimientos y cultura, los valores, el sentido de pertenencia, compromiso, responsabilidad. Elementos estos, que se sintetizan en el pensamiento de F. Castro, quien planteó: “¿Dónde está el secreto? En el hecho real de que el capital humano puede más que el capital financiero. Capital humano implica no sólo conocimientos, sino también ―y muy esencialmente― conciencia, ética, solidaridad, sentimientos verdaderamente humanos, espíritu de sacrificio, heroísmo, y la capacidad de hacer mucho con muy poco”. [9]
El análisis de esta concepción integral sobre el concepto de calidad y capital humano, permite sintetizar que la calidad está estrechamente vinculada a la formación y desarrollo del ser humano; por lo que se vincula a los procesos educativos. Es un acto de conciencia y un valor ético asociado a la producción material y de servicios, se vincula además a la eficiencia y es medible a partir de los resultados, por lo que está en estrecha relación con la cultura económica.
Por otra parte, desde este punto de vista la definición de capital humano se diferencia del capital financiero, dista mucho de ser una forma de capital y adquiere un carácter multidimensional que puede se analiza desde varias disciplinas: Economía, Filosofía, Psicología, Sociología, Pedagogía y otras.
En la sociedad socialista cubana esta categoría es asumida desde posiciones dialéctico – materialista y martiana. Dejando claro que el concepto no forma parte del sistema categorial del marxismo ni aparece reflejado en la obra martiana. Lo que no quiere decir que un análisis de estas ideas a la luz de nuestros días dé muestra de sobrados argumentos para una fundamentación teórica del concepto.
En “Crítica al Programa de Gotha”, C. Marx habló del ser humano enriquecido a partir de una formación integral que en la sociedad socialista ocurre en estrecha unidad con el desarrollo de las fuerzas productivas. Basta sólo releer aquella tesis muy utilizada en los estudios de Economía Socialista que plantea que: “cuando con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezca también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse el estrecho horizonte del derecho burgués”. [10]
Casi simultáneamente, en otras latitudes, J. Martí escribía a su hijo: “tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud y en ti”.[11]
En ambos pensamientos se hace explícito que el ser humano se enriquece y que dicho enriquecimiento no ocurre espontáneamente sino que es un proceso mediado por la educación y la apropiación de la cultura.
En el tomo I de “El Capital” Marx plantea que las dos fuentes originales de toda riqueza son la tierra y el hombre. ¿Por qué el ser humano origina riquezas? Por sus capacidades, habilidades, conocimiento y cultura. Ahí está su riqueza y también su diversidad, lo que queda expresado claramente en la formulación del principio de distribución socialista: ¡De cada cual su capacidad a cada cual según su trabajo! Nótese el papel, que según Marx, desempeñan las capacidades humanas en el desarrollo económico.
Este principio económico cobra gran importancia en la comprensión del concepto de capital humano expresado por F. Castro; así como para la actividad pedagógica, ya que revela desde fórmulas económicas que los individuos se diferencian entre otras cosas por sus capacidades, ofreciendo un punto de vista metodológico de gran valor para el trabajo educativo, la atención a la diversidad en el desarrollo de las potencialidades,
Para la Pedagogía es importante no perder de vista la relación dialéctica que se establece entre individuo – personalidad – individualidad – sociedad desde los papeles económicos representados por los hombres, según Marx, estos son personificaciones de las relaciones económicas; o sea las personas se definen por sus actitudes respecto al mundo que les rodea y a otras personas en estrecho vínculo con el papel real que desempeñan en la vida y su importancia está determinada por las fuerzas histórico – sociales de que es portadora, "nos hemos limitado a enfocar las personas como categorías personificadas y no con su personalidad individual".[12]
Un análisis de la personalidad desde esta perspectiva permite atender diferenciadamente el desarrollo de las capacidades individuales en estrecha unidad con la formación de valores y actitudes en correspondencia con las actuales exigencias.
Así, la concepción dialéctico materialista y martiana sobre el capital humano en F. Castro alcanza una dimensión pedagógica que se expresa en:
La escuela como institución social que organiza y dirige la formación del capital humano en Cuba.
El rol del educador como único profesional preparado para ejercer la función social de guiar y dirigir este proceso en la escuela.
Se expresa el vínculo entre el desarrollo humano y la formación de la personalidad en correspondencia con la época que le ha tocado vivir.
Plantea la necesidad de la apropiación de una cultura general integral mediante influencias educativas intencionales.
Resalta el papel de la formación de valores ético – morales en la formación del capital humano.
En Cuba el ser humano enriquecido aporta un valor agregado al servicio que presta, que no es sólo económico; es esencialmente ético – moral. Este valor agregado tiene un carácter social y su beneficio no es individual sino colectivo, para toda la humanidad, haciendo valer la máxima martiana “Patria es humanidad”, hoy se comparte el capital humano con otros pueblos.
Su esencia es verdaderamente humanista, no tiene por base el sentido mercantil ni el afán de riquezas. Su premisa básica es la existencia de un Estado que se ocupa y preocupa por su formación, renovación y desarrollo mediante la inversión en programas sociales que enriquecen al individuo para beneficio de toda la humanidad.
El concepto ha sido definido por varios científicos cubanos a partir de las premisas metodológicas expresadas desde la práctica política de Fidel Castro, otros son más conservadores y prefieren no hacer alusión al término, lo cierto es que el concepto de capital humano es hoy objeto de debate y polémicas en la comunidad científica cubana y la Pedagogía no debe estar ausente.
¿Qué papel desempeña la Educación en el crecimiento del Producto Interno Bruto(PIB) en Cuba?
El PIB, “es el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos dentro de los límites geográficos de una economía en un período específico de tiempo, por lo general en un año”. [13] Este indicador ocupa un lugar destacado dentro del lenguaje económico, por cuanto se utiliza frecuentemente para medir de manera sintética, el desempeño económico de los países y regiones del mundo.
En algunos países donde existen ofertas privadas y públicas para los servicios sociales, el registro de los gastos tiene un referente de precios de mercado que permite ubicar el gasto de las entidades que los prestan, independientemente de quién los pague; que tiene en cuenta de alguna forma, su precio en el mercado interno.
La peculiaridad de la Revolución Cubana radica en la existencia de un modelo socialista de desarrollo que integra el crecimiento económico al desarrollo social, que significa avanzar simultáneamente en el mejoramiento de las condiciones de vida y de bienestar material, en la equidad y en la transformación de los valores, en los comportamientos y en las relaciones sociales.[14] Por ello, los servicios sociales tienen un carácter no mercantil y no existe ningún referente de pecios de mercado al respecto. .
En el año 2001 se iniciaron los trabajos para el perfeccionamiento del cálculo del PIB en Cuba, un grupo de especialistas del Ministerio de Economía y Planificación tomaron en consideración que el valor registrado de los servicios sociales básicos no estaba expresando la magnitud de los esfuerzos realizados en su desarrollo, siendo incomparables con el resto de los países de la región.
Después de los estudios correspondientes, los expertos determinaron no basar la valoración de los servicios en el costo, sino pasar directamente a un sistema de tarifas dada la ausencia de un precio determinado para un servicio análogo en el país, las cuales permiten valorar el monto de los servicios prestados a partir del reconocimiento de determinado nivel de rentabilidad social, que se calcula a partir de los parámetros de la calidad con que los mismos se ofrecen.
Se establecen las formas de cálculo del impuesto sobre utilización de la fuerza de trabajo, el cargo por amortización y depreciación y se elimina el tratamiento diferenciado, que consiste en reflejar el resultado neto de aquellas Unidades Presupuestarias que tienen ingresos propios y que están afectando los cálculos del PIB; [15] o sea, a los gastos unitarios reales de cada actividad, se le agregó el impuesto por la fuerza de trabajo empleada que debían pagar estos centros, al igual que lo hacen todas las otras entidades económicas del país. Y a ese gasto unitario obtenido, se le agrega una tasa de rentabilidad que se aplica para la determinación de las tarifas comerciales de cualquier servicio en el país.
Esa rentabilidad considera hasta un 20% sobre el valor unitario para todos los servicios y a partir de eso, los incrementos de rentabilidad se calculan agregando hasta un % determinado que debe fundamentarse por los parámetros que miden la calidad del servicio en cuestión.
Los Servicios Sociales No Mercantiles incluidos en el PIB son: servicios comunales y personales, ciencia y técnica, educación, cultura y arte, salud pública, asistencia social, deporte y cultura física, turismo y descanso, administración y otras actividades no productivas
En la Educación Superior se consideraron los gastos de cada organismo, conciliados con la liquidación del Presupuesto del Estado.
Indicador más representativo:
v Matrícula promedio anual equivalente.
En la matrícula equivalente de la Enseñanza Superior se consideraron los niveles de actividad del MES, el MINED, el MINSAP, el INDER, el MINCULT y varias instituciones educacionales agrupadas en otras actividades educacionales.
A la tasa de rentabilidad base indicada por el MFP, se le agrega:
v Hasta un 30 % correspondiente a la calidad.
v Hasta un 20 %, a partir de lo establecido en el sistema de evaluación y acreditación de carreras y maestrías, según el sistema universitario de programas de acreditación (SUPRA).
v Hasta un 10 % adicional para medir la accesibilidad de los estudios de acuerdo al avance de la universalización de la educación superior.
v Se calcularon las matrículas promedio equivalente de cada una de las carreras certificadas y de excelencia, y de las maestrías certificadas y de excelencia, para calcular por diferencia la de las carreras autorizadas, utilizando la misma fórmula establecida por el Ministerio de Finanzas y Precios, para este indicador. Este procedimiento de cálculo se le aplicó al total de la matrícula de la educación superior en Cuba e individualmente a un total de 53 centros de Educación Superior.
v También se otorgó hasta un 10 % adicional para reconocer el nivel de accesibilidad al servicio de educación, de acuerdo a lo que cada organismo haya avanzado en el proceso de universalización de la educación superior.
La medición de los parámetros de la calidad obliga a los actuales sistemas estadísticos, a incluir en ellos nuevos indicadores que sean capaces de reflejar adecuadamente los criterios de calidad a emplear.[16] De este modo la correspondencia entre los indicadores de eficiencia de la educación y estos patrones establecidos como tarifas para valorar los servicios sociales no mercantiles en el PIB resulta de extraordinaria importancia para el éxito del proceso.
Otros indicadores que influyen en el incremento del PIB
v Matrícula promedio anual equivalente.
v Matrículas promedio equivalente de cada una de las carreras certificadas y de excelencia, y de las maestrías certificadas y de excelencia.
v Relación Ingreso-Egreso (retención escolar).
v Posibilidades de acceso al servicio de INTERNET y otras plataformas interactivas.
v Optimización del proceso de enseñanza – aprendizaje.
v Uso y conservación de activos fijos tangibles (medios, recursos materiales y humanos).
v % de Doctores y Masters.
v Categorización Docente.
v Publicaciones y participación en eventos científicos.
v Resultados alcanzados en los exámenes, actividad científica de los estudiantes y operativos de la calidad.
Estos indicadores se integran a la Eficiencia educativa: proceso de correspondencia entre la formación del profesional y las exigencias sociales en un momento concreto, se logra a través de la gestión efectiva para alcanzar la racionalidad en el uso de los recursos materiales y humanos con que cuenta la institución en la formación y desarrollo de un capital humano de alto valor agregado.
Tradicionalmente los indicadores de eficiencia educativa recaen en aspectos cuantitativos referentes a los porcientos de asistencia y puntualidad a clases, promoción, retención escolar e incorporación del graduado, esta no debe asumirse de manera lineal, sino como cualidad que expresan modos de actuación y comportamientos que revelan la existencia de una cultura económica socialista.
Conclusiones
El mundo de hoy, caracterizado por el dinamismo del desarrollo científico técnico tiende esencialmente hacia una economía del conocimiento, donde la educación, la cultura y el conocimiento se tornan recursos de alto valor agregado.
El desarrollo de la cultura económica de los docentes es de gran importancia para la comprensión del impacto de la educación y el conocimiento en el desarrollo económico social de los países, ello significa no sólo apropiarse de conocimientos económicos generales sino además su concientización para la formación y desarrollo de un capital humano de alta calidad.
La concepción de Fidel Castro sobre capital humano alcanza una dimensión pedagógica, expresada en la importancia que otorga a la educación, la cultura y la formación de valores morales para el desarrollo y enriquecimiento del capital humano.
El especial papel que desempeña la Educación en el desarrollo económico y social de Cuba implica elevar los niveles de eficiencia y calidad del proceso de enseñanza – aprendizaje, así como la responsabilidad y compromiso social de los docentes para con él.
El perfeccionamiento de los cálculos del PIB en Cuba abre un nuevo horizonte en el campo de las ciencias sociales, en particular en las ciencias económicas y las ciencias de la educación que deberán dar una mejor respuesta en los próximos años a tan importantes problemas, una aproximación a ello, es la propuesta de indicadores de calidad de la Educación Superior que toma en consideración los principales indicadores que inciden en la medición del PIB en Cuba.
Referencias Bibliográficas
[1] Castro Ruz F: Discurso pronunciado en el Acto Clausura del Congreso de los Trabajadores de la Construcción, el 29 de mayo de 1960. En www.cuba.w/gobierno/discursos∕
[2] Castro Ruz Fidel: Ideología,conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana. 1987, pp 72.
[3] Ibidem.
[4] Reyes Piña Olga L: La superación económica: una propuesta para los directivos del ISPEJV. Tesis de Maestría. La Habana. 1998.
[5] Blanco A: La Educación como factor de la práctica social. En Glez Soca Ana M: Nociones de Sociología, Psicología y Pedagogía. Ed Pueblo y Educación. La Habana, 2002, pp 237 – 248.
[6] Castro Ruz Fidel: Ideología,conciencia y trabajo político. Editora Política. La Habana. 1987, pp 64.
[7] “Concepción integradora de los fundamentos de la Ética sobre la moral y los valores como elementos consustanciales a la esencia de los seres humanos...En su carácter científico, teórico, metodológico y práctico, este enfoque de naturaleza valorativa se introduce al tenerlo en cuenta en los estudios y análisis de los hechos o procesos sociales”… Chacón N: Educación en valores en la formación permanete y en el trabajo sindical: experiencia cubana. Órgano Editor EDUCACIÓN CUBANA. MINED. 2007. P, 33.
[8] Cabrera Elejalde O. R: La superación Professional para la apropiación de la cultura económica por los docentes de la Facultad de Formación de Profesores para la Enseñanza Media Superior. Tesis Doctoral. ISPEJV. Ciudad de La Habana. 2006, pp 34.
[9] Castro Ruz Fidel: Discurso pronunciado en el acto con motivo de la primera graduación de la Escuela Latinoamericana de Medicina. 20 de agosto de 2005. Tomado de Sitio Web www.cuba.w ∕gobierno ∕discursos∕
[10] Marx C: “Crítica al Programa de Gotha” Obras Escogidas. Tomo Único. Ed Progreso. Moscú. s/f, p 335.
[11] Martí J. Ismaelillo Ed Pueblo y Educación. La habana. 1990, p 9.
[12] Marx C: El Capital. Tomo 1. Ed Ciencias Sociales. La Habana. 1973, p180
[13] Oscar Echevarria, Alina Hernández y otros. Instrumentos para el análisis económico, Instituto Nacional de Investigaciones Económicas 2001, p 149.
[14] Álvarez y Mattan J: (Compiladores) Política Social y reformas estructurales en Cuba a Principios del sigloXXI. CEPAL. INIE, PNUD, LC ∕ México ∕ 67, LC // L. 200991. México, abril de 2004. P, 57.
[15] Resolución No. 21-1999 del Ministerio de Finanzas y Precios.
[16] Jam Masó Alfredo: Los servicios no mercantiles en la medición del PIB. En CD- R. VIII Reunión Nacional de Profesores de Economía Política y Contabilidad. Ministerio de Economía y Planificación. 5 y 6 de julio del 2006.
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